Por Lorena Carreño Cada 3 de junio, el mundo del vino celebra el Día Internacional del Sommelier, fecha que evoca la fundación de la Association de la Sommellerie Internationale en Reims, en 1969. Más allá de la efeméride, la pregunta que me hago como sommelier —y como productora de mezcal «mezcalier»— es otra: ¿qué sommelier necesita México hoy? Durante décadas, la figura se asoció al traje impecable, el tastevin y una carta de vinos europeos interminable. Pero el oficio mutó. Hoy el sommelier trabaja en bodegas, hoteles, medios, escuelas y mesas de campo; ya no solo recomienda una etiqueta: traduce un territorio. Y es ahí donde su responsabilidad se vuelve casi política. En un país que produce vino en Baja California, Coahuila, Querétaro y Guanajuato, y que destila agave en comunidades que sostienen saberes de siglos, el sommelier y el mezcclier, pueden ser el…