Por Lorena Carreño Hay una paradoja elegante en las cifras que la OIV publicó este mayo. El mundo bebe menos vino —el consumo cayó a 208 millones de hectolitros, su nivel más bajo en décadas— y, sin embargo, descorcha más espumoso que nunca. Mientras las categorías tradicionales pierden volumen, las burbujas crecen a un ritmo cercano al 5% anual y ya rozan el 8% de todo el vino que se produce en el planeta. No es una moda pasajera: es un cambio de hábito. El espumoso dejó de ser exclusivo de la celebración para instalarse en el aperitivo, en la mesa cotidiana, en el cóctel. Y aquí es donde México debería prestar atención. Llevamos años contando la historia de nuestro vino a través del tinto robusto de Baja California, y con razón. Pero la conversación global se mueve hacia la frescura, la acidez y…

Por Lorena Carreño* El sonido del corcho al destapar una botella de vino, el gas carbónico que escapa y el cúmulo de burbujas que llenan un copa, hablan de festividad y la fiesta universal es la cena de Navidad. Para esta temporada y ese brindis con estilo que desea hacer le recomiendo un vino espumoso. Puede seleccionar entre un Champagne, Prosecco, Cava, Crémant o los Sparkling wines del nuevo mundo. Si piensa que su presupuesto no es suficiente para esta opción, piense de nuevo, hay algunas propuestas en el mercado que le sorprenderán. La Champagne es la más septentrional y una de las más importantes regiones vinícolas de Francia, ya que produce el vino espumoso del mismo nombre (blanco o rosado) según el método tradicional de la región –el Champenois, descubierto por el monje benedictino Dom Perignon en el siglo XVII- a partir de…