Por Lorena Carreño Hay una cifra que esta semana debería hacernos pensar a quienes vivimos del vino. Según Liv-ex, la plataforma londinense de vino de alta gama, desde 2010 el valor comercial de los vinos blancos ha crecido un 650%; el de los espumosos, un 1.100%, mientras que el comercio de vino tinto se sitúa alrededor de un 15% por debajo de su nivel de 2025. No es una moda pasajera: es un cambio de paradigma. ¿La razón? Una parte mayor de los compradores busca vinos para consumir antes y no tanto para guardar durante años, y esa tendencia favorece a los blancos, que suelen estar listos para beber antes que los tintos. No es casual que el Salón Peñín que se celebra mañana en la Ciudad de México haya elegido como país invitado a los Vinhos Verdes portugueses, embajadores mundiales de la frescura….