La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) presentó la semana pasada en París su balance anual del sector, un informe que confirma lo que las bodegas ya intuían en la última vendimia: el vino vive una fase de ajuste estructural sin precedentes recientes. La producción mundial cerró 2025 en 227 millones de hectolitros, apenas 0,6 % por encima del nivel históricamente bajo de 2024, según los datos presentados por el director general del organismo, John Barker. Italia recuperó el primer puesto como productor mundial con 44,4 millones de hectolitros, seguida por Francia con 36,1 millones y España con 28,7 millones. La superficie global de viñedo cayó al mismo tiempo a 7 millones de hectáreas, un 0,8 % menos que el año anterior, encadenando ya el sexto descenso consecutivo. España conserva el mayor viñedo del planeta con 919.000 hectáreas, aunque perdió un…