Por Lorena Carreño A unas horas de que el Estadio Azteca —hoy Estadio Ciudad de México— abra por tercera vez en su historia una Copa del Mundo, y el país ensaya su porra para el México–Sudáfrica del 11 de junio, yo, que vivo entre catas y palenques, no puedo pensar la fiesta sino en mi idioma: el del agave. Si tuviera que mandar un once a esa cancha esta es mi alineación titular. Bajo los tres palos, el Espadín: el portero confiable, base de casi todo lo que se destila, siempre presente, nunca falla. En la defensa, una línea karwinskii: Cuishe y Madre Cuishe como centrales —estructurados, de carácter herbal y a petricor—, Tobasiche y Coyote por las bandas, amaderados y veloces. El mediocampo lo dirige el capitán: Ensamble, el blend que reúne las virtudes de varios magueyes en una sola jugada y entiende…