Por Lorena Carreño*
Hablar de Garnacha puede tener varias acotaciones, se utiliza desde el siglo XVII para designar a los alza-cuellos en la moda en esas vestiduras con mangas largas propias de la época; en el teatro del barroco español, para referirse a una compañía ambulante compuesta por cinco o seis hombres, una mujer y un joven; o en la comida para referirse el típico antojo mexicano a base de tortilla de maíz frita en manteca y acompañada de salsa en sus diferentes variantes como quesadillas, sopes o tlacoyos entre otras “delicatesen”.
Pero esta vez la utilizaré para referirme a la variedad española para hacer vino, esta cepa de la vitis vinífera llamada Grenache en Francia y Garnacha en España, hablaré de la variedad tinta y muy utilizada por algunas bodegas que la tienen como su mejor secreto. Quizá hay pocas etiquetas mono-varietales con ella, lo que sí es un hecho es que es el soporte de muchos tempranillos riojanos, se utiliza en Australia donde con sus más de cuatro mil hectáreas sembradas ocupa el segundo lugar después de la Syrah, algunos enólogos utilizan la Garnacha como base para vinos fortificados, `estilo puerto´ dicen; basta decir que en los viñedos de Chateauneuf-du-Pape se obtienen los 14 grados de alcohol volumen con ella con cualidades de frutas atractivas de la juventud y, en los vinos del Priorato agrega notas minerales a los caldos, es muy venerada para la elaboración de vinos en esta zona especialmente para los fuertes, grandes y con cuerpo; se dice que la Garnacha es la columna vertebral de muchos de los grandes vinos de la región.
La Garnacha utiliza poco agua, resiste a la insolación de manera sorprendente y su fruto es dulce, generoso y abundante, no por nada es la primera varietal tinta del mundo en extensión de viña. Además de estas cualidades, podemos sumarle que en California es el “caballo de batalla” para los tintos o rosados afrutados bajos en taninos. Una superficie significativa se encuentra en San Bárbara y Monterrey. Esta Vid tiene como fuerza crecer en condiciones áridas incluso en suelos poco generosos, resiste al viento y la sequía y puede aportar vinos carmesí con carácter y se recomienda para calentar regiones costeras como las de California, España o Francia, no por nada es la más plantada en España encontrándose casi en todas las regiones de ese país sobresaliendo Rioja y Navarra, logrando mezclas con Tempranillo para vinos de gran cuerpo y grado alcohólico. En Francia se cultiva en el sur como Provenza, Languedoc-Roussillon y el Ródano en esta última zona podríamos decir que es la santísima trinidad al lado de la Syrah y Mourvedre ya que es componente de varias denominaciones de origen está atrás de los vinos dulces de Banyuls por ejemplo.
La Garnacha raramente se encuentra sola, su fruta es jugosa, fresca y roja, proporciona un gran equilibrio en los vinos de mezcla y hay un montón de buenas propuestas en México para probarla: Santo Tomás tiene un vino de buen ataque, de final agradable y ligeros taninos, afrutado y de color limpio y brillante; Barón Balché tiene uno de mezcla 80% Grenache y 20% Cabernet Sauvignon que en notas de cata da un color rojo granate, aroma frutales de frambuesa y fresa así como notas de humo; en boca presenta un ataque suave, fino y frutal. En ambos casos la calidad y precio es buena. Esta variedad es versátil tanto en el viñedo como en la bodega, lo que explica por qué es una de las cepas de mayor distribución en el mundo.
Algunos sinónimos de esta cepa son Grenache Noir, Garnacha Tinta, Lladoner, Tinto Aragonés, Cannonau, Alicante, Granaccia, Tocai Rosso; y las variedades relacionadas incluyen Garnacha Blanc, Garnacha Gris, Alicante Bouschet y Marselan.
*Lorena Carreño es periodista, especialista en relaciones públicas y sommelier profesional. Puede contactarla en lcarreno@laexperienciadelcvino.com.mx o seguirla en Twitter en @LoreCarreno
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