Para celebrar las fiestas patrias con elegancia, en esta temporada no puede perderse de los Chiles en Nogada. El chile poblano, protagonista absoluto, se selecciona con semanas de anticipación, se blanquea apenas lo necesario para retirar la piel, manteniendo la textura crujiente, se ahúma suavemente y se pela sobre brasas, típico de la cocina tradicional mexicana.
Su relleno es una mezcla carne de res y cerdo en partes iguales, frutos secos y frutas de temporada como durazno criollo, manzana panochera y una variedad muy especial llamada pera piña, se suman el piñón rosa y blanco, calabaza, pasas güeras, arándanos y chabacanos, en una propuesta que busca un balance perfecto entre dulzor, acidez y la untuosidad natural de los ingredientes.
La nogada que lo cubre es otro elemento que se elabora con nuez de Castilla cruda, un generoso toque de Jerez y queso cotija, un ingrediente que, aunque no es habitual en todas las recetas, en Balcón del Zócalo se repite en varios platillos por su intensidad y frescura. El resultado es una nogada equilibrada, ni dulce ni salada, que envuelve al chile sin opacarlo. El montaje respeta la tradición con nueces frescas como recordatorio de la calidad de los ingredientes, perejil, granada abundante y un listón tricolor que celebra las fiestas patrias con elegancia.
En el Centro Histórico, con una de las vistas más emblemáticas de la Ciudad de México, la llegada de los chiles en nogada de Balcón del Zócalo se vive con especial emoción. Este platillo es un homenaje vivo a la memoria familiar, a la tradición mexicana y a los sabores que solo aparecen cuando la naturaleza lo permite. El chef Pepe Salinas ha convertido esta receta en un ritual que se repite cada temporada. No te lo puedes perder al lado de un exquisito mezcal de Oaxaca.
